Mal, y con...

|
.


Ya estamos en la Havana
Esto sí es el Malecón
Las aletas y el snorkel
Desafían la polución.

.

maltrecho templo

|
.



[.../...]

Vi no hace mucho una casa que ardía. Las llamas
devoraban el tejado. Al acercarme advertí
que en su interior quedaba aún gente. Fui
a la puerta y les grité que el fuego llegaba ya al tejado y que debían
por tanto salir inmediatamente. Mas allí nadie
parecía tener prisa. Uno me preguntó,
mientras le chamuscaba el fuego las dos cejas,
qué tal tiempo hacía fuera, si llovía,
si hacía viento, si existía otra casa
y cosas por el estilo. Sin responder,
salí de nuevo. Estos, pensé, se abrasarán mas
seguirán preguntando. En verdad, amigos,
a quienes el suelo que pisan, la planta de los pies no queme tanto
que sientan deseos de cambiarlo por otro cualquiera,
nada tengo que decirles—. Así habló Gautama, el Buda.
Pero también nosotros, que no cultivamos ya el arte de la tolerancia,
que cultivamos más bien el arte de la intolerancia, nosotros que con consejos de índole terrena incitamos al hombre a liberarse de sus
[verdugos humanos,
a quienes viendo acercarse las escuadrillas de bombarderos del
[capitalismo siguen preguntándonos
cómo concebimos esto, cómo nos imaginamos aquello,
y qué será de su hucha y de su pantalón de los domingos después de una
[revolución,
a ésos, poco creemos tener que decirles.


Historias del Almanaque, (Bertol Brecht)

.

caedizos

|
.



La amistad, como el amor, es caediza.
La gente puede perder a los amigos, pero lo que nunca pierde es el tiempo. Mientras antiguos amigos se quedan atrás, otros nuevos pasan a ocupar su lugar.

... Les vino a la cabeza después de echarse una siesta en el parque.

.

corbatas por teléfono

|
.


Julio marcó el número de teléfono y creyó tener suerte, su llamada fue atendida de inmediato, lo cual le sorprendió. "Soy un tipo con suerte, la primera vez que llamo y me atienden enseguida", se dijo a sí mismo. Lo que Julio no sabía es que el número que había marcado no era el número de aquel concurso de televisión en el que prometían 60.000€ si acertabas una sencilla adivinanza...

- 'Corbatería Benito, dígame'
- 'Eh... Cómo?'
- 'Corbatería Benito, buenas tardes'
- 'No he llamado al programa de la tele?'
- 'Qué? No! No, no. Esto es una corbatería.'
- '...'
- 'Oiga?'
- 'Sí bueno, me habré equivocado al marcar'
- 'No se preocupe'
- 'Pero dígame, no tendrá alguna corbata que resalte mis ojos.'
- 'Seguro, somos corbateros desde 1942'
- 'Ah! Ya veo...'
- 'Le invito a visitar nuestra corbatería en la calle Princesa, número 16'
- 'Sí, bien. Gracias eh! Y perdón!'

Mejor suerte la próxima vez Julio!

.

al carrer ciutat

|


san ivo

|
.


Gárgola uno: Eh chicas! Estoy hastiada de la actual clase política! Tanta corrupción me tiene frita!
Gaŕgola dos: Bah tia! Yo paso de esa peña! En los siglos que llevo aquí colgada las he visto de todos los colores! A mí lo que me jode es la ignorancia!
Gárgola tres: La ignorancia es prepotente.
Gárgola uno: Y cobarde!
Gárgola dos: Fijaos si no en las gárgolas del 'carrer del bisbe'...
Gárgola tres: Pff!! Van de un guays!
Gárgola dos: ... Y son del siglo XIX!! Tan listas que se creen y no han vivido ni la mitad de lo que nosotras hemos vivido!
Gárgola uno: Ya!

...

Gárgola uno: Os acordais de la 'setmana tràgica'?
Gárgola tres: Calla calla, qué susto! Si es que las hemos pasado canutas; la guerra de sucesión también fué bastante puta!
Gárgola dos: Desde luego! Por no hablar del 36, nos vino de un pelo!... Ahora vivimos la mar de bién, no tenemos de qué quejarnos!
Gárgola tres: Sí, ahora sólo tenemos que preocuparnos de escupir cuando llueve!
Gárgola dos: Y de sonreir cuando nos fotografian los turistas!

Gárgola uno: Ah sí, los turistas! Veis? Ignorancia por ignorancia.. Prefiero los turistas a los políticos!
Gárgola dos: Bendito turismo!
!
Gárgolas uno y tres: Amén!

.

el coche de emilio

|
.



El coche de Emilio es azul.

Emilio conduce su coche cada día desde Santiago hasta el Cobre para rezar a la Virgen por su hija, que está viviendo un embarazo muy complicado, y por el que será su primer nieto, aún no sabe si niña o niño.

Emilio lleva años yendo hasta el Cobre casi a diario. No importa que el combustible escasee en la isla, para él es casi una obligación postrarse ante su patrona. ¿Ni Dios, ni Patria ni Rey? Bah! Le importa vivir con fé.

Normalmente suele recoger a gente haciendo botella por la carretera.

En su coche, Emilio se socializa e intima. Ésta es la razón que encontró para pintar su coche de color azul.

Quizás un color más.

.